LA CABEZA DEL COCHINO

Es un baile profano religioso. Puede ser una manda (promesa), por costumbre o por cualquier motivo, pero los “mestizos” y “mestizas” lucen airosos sus trajes y ejecutan vistosos giros, mientras que con las cintas de colores que llevan en las manos tejen y destejen figuras alrededor de un palo multicolor y una mesa altar que llevan cargando. En la mesita hay una cabeza de cochino pibil, que tiene en la boca un pan (y otros colgados). Por todos lados hay guirnaldas multicolores de papel de China. Un niño lleva maíz con el que llama al cerdo y conduce el bailable, entre un tronadero de “voladores” cohetes.

Esta tradición se lleva a cabo en el santoral de la Candelaria, la Santa Cruz, San Isidro Labrador y todos los días que su devoción o pretexto les indiquen. Además de los habitantes del Camino Real y Los Chenes, los descendientes de los mayas de los municipios de Campeche, Champotón, Carmen, y Escárcega también acuden a observar estas costumbres.